Historia
Querido blog:
No sé si ya lo he contado, pero lo he recordado estando en la biblioteca... Hará casi cuatro años de esto. Era verano, y yo estaba apuntado al gimnasio. Había quedado con mi Amor Platónico para dejarle unos apuntes de inglés, a eso de las 12:00, así que me levanté temprano y fui antes al gimnasio, calculando el tiempo para luego llegar a casa, ducharme, comer algo y salir de nuevo.
Cuando volví del gimnasio, descubrí que se había ido la luz, lo cual no me hizo nada de gracia. Busqué por toda la casa hasta encontrar una linterna y unas pilas, que me llevé al baño para poder ducharme (no se veía nada). Bien, pues después de estar del orden de diez minutos esperando a que saliera agua caliente (porque no por ser verano a uno le mola ducharse con agua congelada), me di cuenta de que tenemos un termo eléctrico...
Ahí estaba yo, duchándome con agua congelada (también llamado hielo), prácticamente a oscuras y solo en casa cuando, de repente, empiezo a escuchar un piano de fondo. Podéis imaginaros mi cara... No sé a qué distancia estará el piano más cercano, pero desde luego nada cerca, y nunca antes había escuchado uno por aquí. En fin, después de un tiempo, cuando ya estaba acabando de ducharme, descubrí que la linterna tenía una radio, y que esta estaba encendida...
Vosotros preguntaréis, ¿para qué una linterna con radio? Pues no solo eso, sino que también tiene una sirena. Es muy completita ella.
Evidentemente, la luz volvió justo antes de salir de casa. Pude rebobinar la cinta que quería escuchar de camino a mi "cita".
No sé si ya lo he contado, pero lo he recordado estando en la biblioteca... Hará casi cuatro años de esto. Era verano, y yo estaba apuntado al gimnasio. Había quedado con mi Amor Platónico para dejarle unos apuntes de inglés, a eso de las 12:00, así que me levanté temprano y fui antes al gimnasio, calculando el tiempo para luego llegar a casa, ducharme, comer algo y salir de nuevo.
Cuando volví del gimnasio, descubrí que se había ido la luz, lo cual no me hizo nada de gracia. Busqué por toda la casa hasta encontrar una linterna y unas pilas, que me llevé al baño para poder ducharme (no se veía nada). Bien, pues después de estar del orden de diez minutos esperando a que saliera agua caliente (porque no por ser verano a uno le mola ducharse con agua congelada), me di cuenta de que tenemos un termo eléctrico...
Ahí estaba yo, duchándome con agua congelada (también llamado hielo), prácticamente a oscuras y solo en casa cuando, de repente, empiezo a escuchar un piano de fondo. Podéis imaginaros mi cara... No sé a qué distancia estará el piano más cercano, pero desde luego nada cerca, y nunca antes había escuchado uno por aquí. En fin, después de un tiempo, cuando ya estaba acabando de ducharme, descubrí que la linterna tenía una radio, y que esta estaba encendida...
Vosotros preguntaréis, ¿para qué una linterna con radio? Pues no solo eso, sino que también tiene una sirena. Es muy completita ella.
Evidentemente, la luz volvió justo antes de salir de casa. Pude rebobinar la cinta que quería escuchar de camino a mi "cita".
03/05/2005 23:12 #.

