Improvisando (VII)

Capítulo VI

>>Dudó unos instantes, y finalmente decidió no responder. En ese momento me di cuenta de que quedarnos en aquel lugar solo era una solución momentánea, y que deberíamos pensar algo más. Ya había pasado lo peor, pues había conseguido hacerle ver a mi madre que debíamos cambiar de vida, por lo que supuse que a partir de ahí todo sería más fácil. Simplemente debíamos solicitar el divorcio y tratar de reorganizar nuestras vidas. Sin embargo, no fue tan fácil. Mi padre tiene demasiados contactos y ni siquiera la denuncia fue llevada a cabo. Al parecer, el agente con el que hablamos lo conocía y se puso en contacto con él. Mi madre no cogió la primera llamada, pero después él siguió intentándolo y al final respondió. Le comentó que el policía se había puesto en contacto con él antes de hacer oficial la denuncia, y mi padre le convenció para que no lo hiciera, ya que intentaría arreglar las cosas.

La verdad es que eso me resultó difícil de creer. Siempre he oído hablar de corrupción, pero eso me resultaba bastante exagerado.

- ¿Cómo es eso posible? – Le pregunté. - ¿Realmente se puede hacer eso?

- La verdad es que no lo sé. – Me contestó. – Pero como ya te he dicho mi padre es muy influyente, conoce a mucha gente y quizás aquel le debía un favor.

A mí me seguía resultando difícil de creer, pero dejé que continuara.

- El caso es que le pidió perdón a mi madre y le dijo que cambiaría. Afortunadamente mi madre había escuchado esa mentira ya demasiadas veces y no se la tragó. Entonces mi padre se cabreó y dijo que se arrepentiría. Mi madre empezó a nerviosa, así que le quité el teléfono y me puse a hablar yo con él.

- Supongo que su versión de los hechos sería muy distinta, ¿no?

- Sí, se atrevió a decir que no dejara que mi madre me comiera la cabeza, que aunque había cometido errores siempre la había tratado con respeto, que ella era lo mejor que le había pasado en su vida, y que no quería perdernos. La verdad es que parecía muy creíble; yo nunca había escuchado a mi padre hablar con ese tono, le temblaba la voz y parecía realmente preocupado. Pero después de todo lo que me había contado mi madre, yo no le creía y le pedí que nos dejara en paz. Antes de colgar me dijo que no hiciéramos una locura, pues si nos poníamos a las malas nos podía dejar sin nada.

- Menudo cambio de humor, ¿no?

- Supongo que intentó engañarme al igual que a mi madre, y cuando vio que no lo conseguía me amenazó. Se había llevado actuando igual toda la vida, no pensaba cambiar.

Hizo una pausa, aunque ya hacía rato que se había acabado el café. Por la calle no pasaba ningún coche; lo único que rompía el silencio era el sonido de la lluvia, tan relajante en muchas noches y tan inquietante en esa.

- Decidimos esperar un par de días y volver a poner la denuncia, pero mi padre siguió insistiendo en que regresáramos. Al ver que seguíamos en nuestros trece, nos volvió a amenazar. Mi madre empezó a temer por mí, pero conseguí que no se preocupara y la convencí para que fuéramos a otra comisaría a probar suerte.

- ¿Y conseguisteis denunciarle?

- Todo lo contrario. Les contamos lo sucedido la anterior vez, pusimos la denuncia y nos pidieron que esperáramos un momento mientras intentaban informarse de qué es lo que había pasado cuando lo intentamos unos días antes. Al cabo de unos instantes vi que se acercaban dos policías, y cuando pensaban que iban a darnos una buena noticia...

Se le formó un nudo en la garganta, su mirada tembló y se le escaparon un par de lágrimas. Me incomodé y traté de animarla a que siguiera. Respiró pausadamente, cerró los ojos y me continuó.

- Mi padre se adelantó. Arrestaron a mi madre.

13/02/2006 14:01 Autor: gelmir. #.

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