Tenía que ocurrir
Querido blog:
Era inevitable, anoche llegué a mi casa fatigado y con un dolor de cabeza tremendo. Con las pocas fuerzas que tenía me fui a mi habitación, me puse el pijama y me acosté. Ya en la cama, mientras me quedaba dormido, empecé a sentirme mejor.
Todo esto viene de diez días atrás, cuando mi padre se fue a Canarias. Tuve que levantarme a las 6 de la mañana para llevarlo al aeropuerto, luego irme a currar (y pinchar una rueda más. Otra), y por la tarde ir a clase. Al día siguiente, tuve laboratorio por la mañana, pero salí cuarenta y cinco minutos antes porque una empleada no había venido y me fui directamente a currar. Por la noche, haciendo la maleta y demás, no me acosté muy temprano, y a la mañana siguiente partí hacia Gran Canaria. Me levanté a las 6 de la mañana y me acosté a las 6 de la mañana (una hora más en la península), debido a la boda de mi prima. El domingo por la noche llegué a casa y me acosté tarde.
Después, toda una semana levantándome a eso de las 7, estando en la universidad de nueve a nueve y siendo incapaz de acostarme temprano.
Ayer sábado fue la fiesta sorpresa de mi hermana. Me levanté temprano para abrir el bazar, cuando llegó mi padre me fui a casa, me afeité, me duché y salí. Llegamos a casa a las diez de la noche, teniendo lugar lo relatado en el primer párrafo.
Eso sí, la fiesta fue todo un éxito, me lo pasé de maravilla y, lo que es más importante, mi hermana se puso tremendamente feliz. No se olía nada.
La semana que viene seguirá teniendo un ritmo intenso, pero anoche he conseguido descansar y sé que ya tengo fuerzas para aguantar el arreón final de los exámenes, que ya están aquí.
He vuelto.
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Autor: Cherry Drake
Bikinhos! :*
Fecha: 15/05/2006 00:27.

