Improvisando (IX)
(Capítulos I, II, III, IV, V, VI , VII y VIII )
Me quedé totalmente en blanco. Una fugitiva me estaba pidiendo asilo político. Me puse nervioso y empecé a transpirar. No sabía qué hacer, pues tampoco me atrevía a abandonarla después de todo lo que me había contado. Con esa mirada y esa manera de contar la historia me había hecho partícipe de ella, y ahora estaba en mis manos decidir cómo seguiría. Además, ella sabía que aquellos días estaba solo en casa, por lo que se supone que no tendría que dar explicaciones a nadie. Sin embargo, tampoco había manera de demostrar que su historia era cierta, quizás estaba siendo buscada por la policía pero por otros motivos mucho peores. No sé cuánto tiempo estuve tratando de formular una respuesta, pero supongo que demasiado para ella, que interrumpió mis pensamientos y tras haber leído mi expresión a la perfección, me dijo:
- Te entiendo. Sé que es una situación muy difícil y estoy segura de que preferirías estar en cualquier otro sitio ahora mismo. Supongo que estarás maldiciendo el momento en el que aceptaste mi invitación. De no haberlo hecho ahora estarías durmiendo plácidamente. Sin embargo, yo tampoco lo estoy pasando estupendamente. No nos conocemos de nada, y tú no tienes nada que perder si te vas ahora, pues yo te comprendería. La verdad es que yo no sé qué haría si fuese tú, pero también es cierto que, si pudiera, elegiría tu situación antes que la mía sin dudarlo un instante. Solamente te pido que lo pienses, tienes toda la noche si hace falta.
- ¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Por qué yo?
- No lo sé. Cuando hace unas horas salí de aquí no sabía ni siquiera adónde ir. Llegué al bar y supuse que sería el mejor sitio donde pasar un rato, dada mi situación. Sabes que ahí puedes sumirte en tus pensamientos sin preocuparte por nada. Entonces nuestras miradas se encontraron, y mi intuición me dijo que confiara en ti.
De nuevo me quedó un rato callado. Me pregunté qué habría hecho yo en su situación, y luego caí.
- ¿No tienes ninguna amiga que pueda ayudarte? - Pregunté extrañado. Y creo que, a la tercera, acerté con la pregunta. Se quedó un poco aturdida, sin saber qué decir.
- A mis dos mejores amigas las conozco desde que íbamos al jardín de infancia. Eso quiere decir que nuestros padres también se conocen. Si hay algo que siempre he valorado de mi padre, y que ahora maldigo, es su inteligencia. Sabe muy bien qué hacer para no dejar ningún cabo suelto.
- ¿Pero has podido ponerte en contacto con ellas?
- Sí. Cuando me escapé de la comisaría fui a verlas, pero evidentemente no podía quedarme en sus casas, pues mi padre no tardaría en localizarme. Les dijo a los padres de mis amigas que había desaparecido y que, por favor, se pusieran en contacto con él si sabían dónde me encontraba. Quizás podría haberlo intentado, pues tengo unas amigas maravillosas que hablan realmente bien de mí, y a lo mejor me habrían creído, pero no podía correr el riesgo. A pesar de todo, consiguieron dejarme algo de dinero y he podido quedarme en este piso todo este tiempo. Conocen la historia con todo detalle, y me han ayudado mucho, pero las pobres ya no pueden hacer más. Gracias a ellas no me ha faltado comida en ningún momento, y venían a verme siempre que podían.
Hubiese deseado tener más tiempo para pensarme mejor una respuesta, pero cuando estás en una situación así tienes de todo menos tiempo. No podía dejarla en aquella situación, pero tampoco veía qué podía hacer.
- Me encantaría ayudarte. – Le dije – Podrías dormir esta noche en mi casa, pero cuando lleguen mis padres volverás a estar igual.
Se levantó, caminó despacio hacia la ventana, se apoyó en la pared y dejó que el viento meciera su pelo. Tuvo la mirada perdida durante un rato, y luego me dijo que lo comprendía. Supongo que durante el transcurso de la noche había llegado a pensar que su intuición había acertado y yo sería capaz de ayudarla. Me sentía fatal, pero estaba completamente en blanco, no sabía qué hacer.
- ¿Cuándo llegan tus padres? - Me preguntó.
- Pasado mañana. Dos noches.
- ¿Y te importaría...?
Comentarios » Ir a formulario
Autor: Cris
Fecha: 21/06/2006 15:05.
Autor: Elena
Fecha: 02/07/2006 18:55.

