Improvisando (X)

(Capítulos I, II, III, IV, V, VI , VII, VIII y IX

La verdad es que sí me importaba, pero no podía decirle que me era imposible e irme sin más. De repente, tuve una idea.

- ¿Cuánto te cuesta el alquiler?

- 250 € - respondió, casi sin saber qué pensar.

- Podemos hacer una cosa: esta noche todavía puedes quedarte aquí. Si mañana he conseguido el dinero te lo traigo. Si no... No sé, supongo que esa noche podrías quedarte en mi casa... Pensaríamos algo.

- ¿Podrías dejarme el dinero? Te prometo devolverlo, aunque para ello tenga que trabajar como una negra.


- No lo dudes – le respondí, mientras sonreía para que viera que no iba completamente en serio. Mi situación económica es  un tanto desahogada, me lo podía permitir, aunque no sabía si podía disponer de tanto dinero en tan poco tiempo.

- ¿Te parece bien que me pase sobre la hora de comer entonces?

Se hundió por completo. Toda la esperanza que había depositado en mí se le fue, mientras me dijo apenada:

- ¿Te vas ya?

Me impactó un poco su reacción, pero pensaba que por el momento poco más podía hacer.

- Sí, bueno... Cuanto antes me acueste, antes me levantaré y más probable será conseguir el dinero.

Estaba a punto de romper a llorar. Con la voz más triste que he escuchado en mi vida, me dijo:

- No vas a volver, ¿verdad? Saldrás por esa puerta y no volveré a saber de ti.

De pronto lo entendí todo. Podía parecer que le estaba dando largas, mientras pensaba en cómo salir de ahí lo más rápidamente. En realidad no se me había ocurrido, pero en cuanto me lo dijo, tengo que admitirlo, lo pensé. No me costaba nada darle falsas esperanzas y huir. El problema es que su precaria situación seguiría igual aunque yo me desentendiera por completo. Es más, podía incluso empeorar, así que intenté sonar todo lo creíble en mi respuesta.

- Claro que volveré. Tienes mi palabra. No puedo lavarme las manos de esta manera, no me lo permitiría.

Con lágrimas en los ojos, me contestó:

- Supongo que tendré que creerte, no me queda otra. Si finalmente vienes mañana te pediré perdón por mi desconfianza.

Si hay algo que no soporto es ver caer en la desesperación a una chica. Es superior  a mis fuerzas.

- ¿Y qué puedo hacer para que no lo pases mal hasta que volvamos a vernos? No puedo quedarme aquí, no estaríamos cómodos.

- ¿Y en tu casa sí lo estaríamos?

02/07/2006 19:49 Autor: gelmir. #.

Comentarios » Ir a formulario


Autor: Cris

Ya se va poniendo la cosa interesante, viva la inspiración!!! jajaja

Lo único q pido es q te dure jajaja besitos corazón

Fecha: 02/07/2006 23:38.


gravatar.com
Autor: Mamta

uhhhh, sto se pone cda vez mas interesante hehe, thnx 4 da mc ;) m diste 1 gran alegria n l kurro hehe. cuidte xx

Fecha: 03/07/2006 13:05.



Autor: Elena

uys, ¿en tu casa o en la mía? jijiji

está interesante, sigue prontito porfisss

Fecha: 04/07/2006 20:53.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.