Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2006.
02/06/2006
Completamente inmersos
Querido blog:
Ya han dado comienzo. Esta tarde acabo de hacer el examen de control, en el que no pedía suerte, sino justicia. Creo que me he merecido como mínimo, el 7.4 que necesito para aprobar la asignatura por completo. Creo que el examen está aprobado, pero habrá que ver con qué nota...
El siguiente es CSED. Como tengo un 9 en las prácticas, tengo que sacar un 3.7 en el examen para aprobar. Curiosamente, necesito la mitad de la nota. Aunque no tengo ni idea de cómo será el examen, creo que no debería tener muchos problemas para aprobarla.
Lo curioso es que aún no he decidido cuál será el tercer examen. El jueves tengo Sistemas de Transmisión, pero el viernes tengo Estadística. Estaba pensando en dejar Sistemas para el final, pero es peligroso contar solo con una posibilidad para aprobar dicha asignatura, de cuyo profesor hablaré pronto. Lo que haré, creo, será empezar a mirármela por las noches. Si veo que Estadística la llevo bien, y en Sistemas no es imposible que suene la flauta, le echaré huevos. Planteado así solo perdería para estudiar Estadística la tarde del examen...
Ya veremos.
05/06/2006
Dos de n
Querido blog:
Ya he hecho el segundo, y me atrevería a decir que he aprobado la asignatura (CSED). Además, gracias a mis apuntes aprobará mucha gente. Es prácticamente seguro que el tercero será Estadística. Realmente no sé cuántos me quedan, pero de momento estoy con fuerzas, la cosa creo que va bien y puedo volver a liarla si seguimos así.
Me voy a acostar porque quiero que mañana me cunda mucho. Estoy feliz simplemente porque Cocolo está aquí y hoy me he pegado un homenaje junto a E y él. Las cosas son muy distintas cuando tienes a los tuyos cerca, la verdad es que hacía mucho que no pasaba una tarde en la que disfrutara tanto.
No domino el idioma, pero mi primera opción para seguir la carrera en otro sitio sería, sin duda alguna, Stuttgart. Y los culpables son ellos.
08/06/2006
6.5
Querido blog:
Quién me iba a decir que me entristecería ver un 6.5 en la nota de un examen de la carrera. Me quedo a nueve décimas de aprobar la asignatura por completo, tengo que presentarme al final y me deja dos días para estudiarme Sistemas.
Mañana tengo Estadística y no soy capaz de decir mis típicos comentarios. No sé por qué (supongo que porque no la llevo excesivamente bien), pero no voy con mi positivismo habitual. Confiemos en que conforme se vaya acercando la hora mis ánimos vayan subiendo.
Mentiría si te dijera que estoy contento.
10/06/2006
Tristeza
Querido blog:
Tristeza es lo que siento cuando veo a las niñas de 12 años por la calle. Me da pena ver cómo casi todas van tan maquilladas e incluso fuman para parecer mayores. Están desperdiciando su infancia, y lo peor es que si se lo dices te tomarían por loco. Para alguien como yo, con el síndrome de Peter Pan, se hace muy difícil de comprender.
Seguramente se arrepentirán cuando ya sea demasiado tarde.
13/06/2006
Un nuevo amigo
Querido blog:
He hecho un nuevo amigo en las últimas semanas. Un chaval al que quería conocer desde que lo vi en mi clase, y la verdad es que no sé por qué. El caso es que al fin lo he conocido y me ha causado una grata impresión.
Mierda de todo, no estoy inspirado para escribir.
16/06/2006
Improvisando (IX)
(Capítulos I, II, III, IV, V, VI , VII y VIII )
Me quedé totalmente en blanco. Una fugitiva me estaba pidiendo asilo político. Me puse nervioso y empecé a transpirar. No sabía qué hacer, pues tampoco me atrevía a abandonarla después de todo lo que me había contado. Con esa mirada y esa manera de contar la historia me había hecho partícipe de ella, y ahora estaba en mis manos decidir cómo seguiría. Además, ella sabía que aquellos días estaba solo en casa, por lo que se supone que no tendría que dar explicaciones a nadie. Sin embargo, tampoco había manera de demostrar que su historia era cierta, quizás estaba siendo buscada por la policía pero por otros motivos mucho peores. No sé cuánto tiempo estuve tratando de formular una respuesta, pero supongo que demasiado para ella, que interrumpió mis pensamientos y tras haber leído mi expresión a la perfección, me dijo:
- Te entiendo. Sé que es una situación muy difícil y estoy segura de que preferirías estar en cualquier otro sitio ahora mismo. Supongo que estarás maldiciendo el momento en el que aceptaste mi invitación. De no haberlo hecho ahora estarías durmiendo plácidamente. Sin embargo, yo tampoco lo estoy pasando estupendamente. No nos conocemos de nada, y tú no tienes nada que perder si te vas ahora, pues yo te comprendería. La verdad es que yo no sé qué haría si fuese tú, pero también es cierto que, si pudiera, elegiría tu situación antes que la mía sin dudarlo un instante. Solamente te pido que lo pienses, tienes toda la noche si hace falta.
- ¿Puedo hacerte una pregunta? ¿Por qué yo?
- No lo sé. Cuando hace unas horas salí de aquí no sabía ni siquiera adónde ir. Llegué al bar y supuse que sería el mejor sitio donde pasar un rato, dada mi situación. Sabes que ahí puedes sumirte en tus pensamientos sin preocuparte por nada. Entonces nuestras miradas se encontraron, y mi intuición me dijo que confiara en ti.
De nuevo me quedó un rato callado. Me pregunté qué habría hecho yo en su situación, y luego caí.
- ¿No tienes ninguna amiga que pueda ayudarte? - Pregunté extrañado. Y creo que, a la tercera, acerté con la pregunta. Se quedó un poco aturdida, sin saber qué decir.
- A mis dos mejores amigas las conozco desde que íbamos al jardín de infancia. Eso quiere decir que nuestros padres también se conocen. Si hay algo que siempre he valorado de mi padre, y que ahora maldigo, es su inteligencia. Sabe muy bien qué hacer para no dejar ningún cabo suelto.
- ¿Pero has podido ponerte en contacto con ellas?
- Sí. Cuando me escapé de la comisaría fui a verlas, pero evidentemente no podía quedarme en sus casas, pues mi padre no tardaría en localizarme. Les dijo a los padres de mis amigas que había desaparecido y que, por favor, se pusieran en contacto con él si sabían dónde me encontraba. Quizás podría haberlo intentado, pues tengo unas amigas maravillosas que hablan realmente bien de mí, y a lo mejor me habrían creído, pero no podía correr el riesgo. A pesar de todo, consiguieron dejarme algo de dinero y he podido quedarme en este piso todo este tiempo. Conocen la historia con todo detalle, y me han ayudado mucho, pero las pobres ya no pueden hacer más. Gracias a ellas no me ha faltado comida en ningún momento, y venían a verme siempre que podían.
Hubiese deseado tener más tiempo para pensarme mejor una respuesta, pero cuando estás en una situación así tienes de todo menos tiempo. No podía dejarla en aquella situación, pero tampoco veía qué podía hacer.
- Me encantaría ayudarte. – Le dije – Podrías dormir esta noche en mi casa, pero cuando lleguen mis padres volverás a estar igual.
Se levantó, caminó despacio hacia la ventana, se apoyó en la pared y dejó que el viento meciera su pelo. Tuvo la mirada perdida durante un rato, y luego me dijo que lo comprendía. Supongo que durante el transcurso de la noche había llegado a pensar que su intuición había acertado y yo sería capaz de ayudarla. Me sentía fatal, pero estaba completamente en blanco, no sabía qué hacer.
- ¿Cuándo llegan tus padres? - Me preguntó.
- Pasado mañana. Dos noches.
- ¿Y te importaría...?
17/06/2006
Lágrimas
Querido blog:
¿Has tenido alguna vez la sensación de necesitar vertir lágirmas para desahogarte un poco? Yo sí, pero muchas veces no soy capaz. Sin embargo, tengo un "sacalágrimas". Un relato escrito por Patricia Crecente Otero, y publicado hace ya algunos años por la Editorial Alfaguara en Realidades Paralelas 3, que si no me equivoco fue el tercer concurso literario que hicieron para gente de secundaria.
Dicho relato, que tiene por título "Samuel, Una Historia Verdadera" es precioso. Acabo de leerlo por enésima vez y ha conseguido de nuevo sacarme una lagrimilla. He tratado de ponerme en contacto con ella pero Google no ha sido capaz de ayudarme mucho. Solo he encontrado otro relato escrito por ella, pero en gallego.
Ojalá supiera gallego...
Editado: Ayer hizo medio año de mi operación. Es decir, hace medio año estaba en la UCI, y precisamente no tengo casi ningún recuerdo de aquel 17 de diciembre. Los siguientes días sí los recuerdo mejor...
21/06/2006
El examen del lunes
Querido blog:
El lunes fue un gran día. Tuve el examen de Análisis y Síntesis de Circuitos, asignatura del primer parcial que no había sido capaz de estudiar en profundidad en dos días. Sin embargo, confiaba aprobar porque en todos los exámenes vistos hasta el momento habían caído un problema del tema 3, otro del 4 y otro del 5. Además, confiaba en que lo pusieran fácil debido a los nefastos resultados de febrero. Sin embargo, me llevé una tremenda sorpresa cuando vi que esta vez habían decidido innovar: un problema del tema 3 y dos del tema 5, uno de ellos de teoría.
Tras dos horas en las que solo había sido capaz de hacer el primer problema, y haber escrito tres líneas de la teoría, no sabía qué hacía ahí. Tuve la tentación de irme del examen varias veces, pero me contuve porque no tenía nada que hacer, y quería esperar a ver si sonaba la flauta. Pocas esperanzas tenía (porque nunca he tenido esa suerte), pero esta vez ocurrió. El profesor, harto de tantas preguntas, explicó más o menos de qué iba el segundo problema, y entonces lo vi claro. Gracias a eso confío haber aprobado. La verdad es que estuve tres horas haciendo el examen, pero creo que escribiendo no estuve maś de 45 minutos. A partir de ahora dudo que salga antes de tiempo en un examen...
Además, estoy orgulloso de mi comportamiento. Vi cómo la gente de mi alrededor estaba copiando, y yo tuve la oportunidad, pero me contuve. Y al parecer, mi honradez tendrá su recompensa.
Para finalizar, ese mismo día salió la nota del examen de Estadística. Supe que había salido antes del examen porque cuando llegué a la escuela vi a un chaval pararse en el tablón. Como yo no tenía muchas esperanzas, decidí que no quería saber la nota y no pasé por ahí. Pero cuando llegué al sótano, tras dar un rodeo, me encontré con esa preciosidad llamada Bea y ella me dio la feliz noticia.
22/06/2006
Paso
Querido blog:
Hoy un chaval me ha preguntado cómo me iba el curso. Le he dicho que de momento me va bien, y al parecer a él no le ha hecho mucha gracia. No sé por qué, pero su reacción no me ha sentado muy bien. A mí no me han regalado nada. De hecho, llevo un curso realmente duro. Además, aún pueden quedarme hasta seis asignaturas, pues llevo aprobadas cinco (sí, muy bien, has acertado, son once).
Mira, que paso, que cada uno se preocupe por lo suyo. A lo mejor si me va mal y al final no apruebo ninguna de las que me quedan se lo digo, a ver si se pone feliz.
23/06/2006
Ambientazo
Querido blog:
Ni aunque el rival fuese Arabia Saudí, ni a pesar de ser un partido intranscendente. Esta tarde, en la biblioteca, se estaba de arte. Debido al partido de España no había apenas gente. Me pregunto qué habría pasado si el rival hubiese sido otro y la importancia del partido mayor.
Eso sí, yo esperaba no encontrarme con tráfico, pero había olvidado que hoy es viernes (ahora mis fechas son relativas: sé cuánto falta para el próximo examen, pero no el día concreto). Quizás eso también influyó en la cantidad de gente que había estudiando...
25/06/2006
Tsssssss
Querido blog:
- El examen de hoy no fue bien. Me di cuenta haciendo el examen de que no la había estudiado bien. En fin, se aprobará en septiembre, se acabó el sueño de acabar el curso antes de irme de vacaciones...
- Soy una persona horrible, y me odio por ello. No soy capaz de alegrarme por R, que es una crack y lleva ya dos semanitas de vacaciones realmente merecidas. Soy despreciable.
- A la gente le gustará mucho recibir mails y cartas, pero lo que es responderlos... Pocos.
- He pensado en dejar lo que me queda para septiembre. Realmente estoy ya muy cansado y hoy he perdido mucha motivación. Estoy preocupado por lo que pueda pasar, y espero estar mañana mejor. Necesito alguien con quien hablar, pero no encuentro a nadie en el otro lado.
Me voy a dormir.
27/06/2006
29/06/2006
Peligro
Querido blog;
La cosa está así: llevo ocho exámenes hechos, y me quedan 2. Tengo, hasta ahora, 6 asignaturas aprobadas y una suspensa, más otra que me salió mal. Por tanto, ya no puedo entrar en consejo de curso, lo cual me está amargando la existencia.
Mañana tengo Sistemas de Transmisión. Evidentemente, debería estar estudiando ahora. La llevo bien, pero no tanto como para haber dejado de estudiar ya. Y he aquí el problema. Soy incapaz de seguir estudiando. Mi mente ha dicho basta, y con razón. Ahora solo pienso en acabar, y estoy preocupado porque si sumamos las dos que llevamos más las dos que me quedan, puedo tener un mes de agosto de lo más simpático.
Me he dado cuenta de que cuando no se puede, no se puede. Mi objetivo no puede ser tener el mejor expediente de mi promoción, porque desgraciadamente eso ya no está a mi alcance. Tengo que aprender a ver mis limitaciones. Si no puedo acabar el curso en junio, no se acaba el mundo. Es más, seguro que este seguiría sobre su eje aunque pasara septiembre y yo aún tuviera alguna asignatura de tercero, pero es algo que soy incapaz de aceptar.
Por un lado está bien eso de exigirse lo máximo, pero llega un momento en el que ya no estás contento con nada. Me duele que sea así, porque este curso ha sido realmente difícil. No solo por ser el más difícil de la carrera más complicada, sino porque además he tenido una operación importante un mes antes de comenzar los exámenes de febrero, lo cual evidentemente acarreó mucha tensión, y me quitó tiempo y fuerzas. Tampoco debo olvidar que estuve todo el mes de marzo currando por las mañanas, lo cual me impedía estudiar a diario, requisito indispensable para cumplir los objetivos que me propongo, al menos para mí. Hay gente que con ir a clase ya tiene el aprobado, pero yo no soy de esos.
10 exámenes en un mes es mucho en muy poco. El problema es que soy capaz de escribir todo esto, pero no soy capaz de creerlo. ¿Por qué necesito ser el mejor? Tengo que recordar también que tengo una vida que vivir, ya que afortunadamente se me ha dado la oportunidad para ello y mi situación me lo permite. Ya es mucho más de lo que tiene la mitad de la población.
Bueno, me quedan cuatro días de estudio. Después, 20 días de merecido descanso, aunque yo no lo crea. Y luego, según como haya ido este final de curso, estudiar más o menos.
Afortunadamente, Cocolo estará aquí. Con él siempre se estudia mejor.



