Bodorrio (II)
Querido blog:
Miércoles 5 de septiembre
El miércoles, desde las 00:00 comenzaron a llegar los invitados. Los primeros en aterrizar fueron aquellos que venían de Surinam: un hermano de mi padre, su mujer, el hermano de ésta, y su mujer y sus tres hijos. Los cinco últimos almorzaron con nosotros el mismo miércoles, y luego pasé parte de la tarde con ellos en Visionlab, donde seguramente acabaron desquiciando a la pobre dependienta. Yo me fui antes (cuando llegó el hermano de mi padre, que hacía de traductor mucho mejor que yo), y la verdad es que la mujer estaba aguantando estoicamente. Sinceramente, se merece un 10, yo no habría aguantado tanto; espero que la próxima vez que vaya no me escupan ni nada...
Por la noche llegaron los familiares de Casablanca, además de la hermana y la cuñada de mi madre (a.k.a. mi tía prefe). Fuimos todos (más de treinta, incluyendo todos los familiares de aquí) a cenar, a eso de las 12 (los vuelos llegaban tarde) en un bar de tapas (teipas) de los Remedios (ves, Coper, cómo yo también abuso de los paréntesis...).
Jueves 6 de septiembre
El jueves por la mañana dejé todas mis cosas preparadas, hice algunos recados y tras comer dio comienzo mi odisea: a las 3 fui a recoger a mi primo SL a Plaza de Armas, después al hotel, dejó sus cosas y luego a casa. De ahí, directamente al concesionario Mercedes con mi padre para recoger el coche (que se estaba dejando bonito), luego a casa para recoger a mi madre y de ahí al aeropuerto, que llegaban mis tíos y primos de Valencia. Los llevamos a casa de mi prima/tía, y luego de camino al concesionario de nuevo (lo de Mercedes Benz no tiene nombre, su atención al cliente y el servicio que prestan dejan mucho que desear. De hecho merece un post aparte...). Vuelta a casa para llevar a todos al hotel, donde nos hospedaríamos durante tres noches. Desde el hotel de nuevo al aeropuerto para recoger a la familia canaria por parte de padre, regreso al hotel, me preparo y me quedo listo y presentable para la cena y... Al aeropuerto de nuevo, para recoger a las gemelas y al marido de una de ellas. De ahí fuimos directamente al restaurante, donde llegamos a las 23:30. Ya ahí pude disfrutar un poco de mi familia, charlé un poco con mis primos, cuñaos y concuñaos y comí, que tenía bastante hambre. A eso de la 1:30 de vuelta al hotel, llevando a parte de la tropa conmigo.
Viernes 7 de septiembre
Llegó mi gran día: el día de la Janya (a.k.a. comunión). La pena es que tenía que estar en ayunas, por lo que en cuanto me desperté lo primero que pensé fue: qué hambre tengo. Al menos se me permitía beber leche, así que me tomé dos vasos de Cola-Cao. La ceremonia fue bastante interesante, ya que el "cura" explicó gran parte de la misma en español y pude enterarme de muchas cosas. Por ejemplo, ahora que he dado el paso a la vida adulta, no se me permite matar, no puedo mentir (a no ser que sea para salvar la vida de alguien, ya que entonces el karma positivo sería superior al negativo), debo honrar a mis padres y todo eso. Tras la ceremonia recibí regalitos: colgantes (que es lo que se estila en realidad), y luego por parte de la familia de mi cuñá, que quería hacerme regalos y a eso nunca se dice que no, recibí: 6 libros (me encanta leer), un maletín para el portátil, un emisor FM para el MP3 (se enchufa al mechero del coche, seleccionas la frecuencia a la que quieres que emita, sintonizas la radio a esa frecuencia y escuchas tu MP3 por el coche), un receptor TDT para el portátil (que en mi habitación no pilla ninguna emisora :(), y una camiseta. Después hubo otra ceremonia, pero ya orientada a la boda. Tras esta, llegó la tan ansiada comida (al menos por mí, que tenía un hambre atroz), que por el día que era debía ser vegetariana. La pena es que no pude estar con mis primos por problemas de sitio, y se sentó a mi lado una chica, hija de un primo de mi padre, que no soporto, pero de quien pasé por completo. Tras el gran almuerzo, tocó ensayo de baile, en el que me aprendí los dos que haría al día siguiente. Tras ello me preparé para la Ghari (otra ceremonia religiosa) y, cuando acabó esta, fuimos a cenar (vuelta a ser chófer, pero ya de forma más tranquila). En la cena me lo pasé bien porque pude sentarme con mis primos y fue un rato bastante agradable. Tras la cena, volvimos al hotel y ensayamos el baile con mis concuñaos, que también querían darle una sorpresita a la feliz pareja. Creo que ese fue uno de los mejores momentos, me lo pasé de maravilla en el ensayo, me reí un montón. A las 4 de la mañana, cuando ya más o menos nos lo sabíamos bien, nos acostamos.
Sábado 8 de septiembre - Domingo 9 de septiembre
El día D (le jour J) me levanté tarde (sobre las 11:30, por lo que me perdí el desayuno del hotel), consciente del día que me esperaba. Recogí mis cosas y dejamos la habitación (yo me estaba quedando con mi hermano, pero esa noche le daban una suite y no la iba a compartir precisamente conmigo...). Yo me mudé a la habitación de un primo mío, y luego bajamos a la última ceremonia previa a la boda. Después de ella, el novio no puede salir de ninguna habitación solo, ya que hay malos espíritus acechándolo, hasta que se case. Si tiene que estar solo, debe llevar con él una daga, a modo de protección. La ceremonia acabó, y yo fui con mis padres a preparar un poco el jardín para la ceremonia hindú. Eran las 16:15 cuando empecé a comer y en una hora tenía que almorzar, afeitarme, ducharme y vestirme. No sé cómo no me dio un corte de digestión en la ducha, pero lo que sí que me pasó fue que me corté un montón afeitándome (entre las prisas y que tenía poca barba...). ¡Pero lo conseguí! Así que pasada esa hora estresante, fuimos a la iglesia del colegio de Santa Ana. Yo llevé al novio y la madrina, y mi padre me acompañaba. Llegamos, y poco después llegó la novia (todo muy puntual). La ceremonia fue muy bonita, el cura la ofició muy bien y yo fui uno de los testigos, y también uno de los que leyó. Tras la ceremonia llevé a los consuegros al hotel, y cuando los novios se terminaron de retocar, comenzó la ceremonia hindú, que consta de dos partes: en la primera las hermanas y primas de la novia van a buscar al novio, lo ponen guapo (hacen como que lo peinan, le echan perfume y tal) y hacen lo mismo con su madre. Tras esto van todos a por la novia y ahora las hermanas/primas del novio son las que "decoran" a la prometida. Tras ello, da comienzo la ceremonia de la boda boda, la cual finaliza con la pareja dando cuatro vueltas alrededor de un pequeño fuego.
Cuando todo eso terminó, dieron comienzo los aperitivos y, tras ellos, la opípara cena, en la que servidor iba sentado en la mesa presidencial, como no podía ser de otra manera :P Tras el segundo plato nos levantamos "los jóvenes" para repartir los regalos que se entregaban a los invitados (anilleros para ellas y vaciabolsillos para ellos), y tras esto vinieron los bailes. Los míos eran los últimos, y cuando mis primos/sobrinos (sí, los hijos de mi tía/prima) estaban haciendo el primero, no sé muy bien cómo se me descolocó la rodilla... A los cinco segundos volvió a su lugar natural, pero me dolía un montón. Se me pasó lo justo mientras todos mis primos hacían sus bailes, y yo pude hacer los míos, aunque cojo. Nadie se percató de que lo estaba, así que muy mal no me iría... Tras los bailes, hubo una pequeña presentación de power point hecha por el hermano de la novia (esposa ya), con fotos desde pequeñitos hasta ese mismo día de la feliz pareja. Por último, tras ello, llegó la barra libre y la hora de mover el esqueleto. Aprovechando que mi cuñada es fisioterapeuta le conté lo que me había pasado, me examinó y me dijo que lo veía bien, así que me pasé toda la noche pegando botes, sobre todo casi al final cuando sonaron Molinos de Viento, La Posada de los Muertos y Fiesta Pagana. Qué manera de gritar, de sudar y de botar...
A las 6:30 de la mañana, cuando aún seguía la marcha, subí a mi habitación, me duché, y bajé a desayunar, ya que mi prima de Las Palmas se iba en el vuelo de las 9 (tenía un examen al día siguiente) y tenía que llevarla al aeropuerto. En esos momentos ya cojeaba sensiblemente, y cuando regresé del aeropuerto ya me dolía bastante la rodilla. Dormí dos horas (de 9:30 a 11:30), me levanté, recogí mis cosas y me quedé listo a la espera de órdenes de mi padre. Sus órdenes fueron que mi hermana me llevara a urgencias, donde me hicieron unas radiografías y me dijeron que el hueso estaba bien, pero que pidiera cita con el traumatólogo, para ver los ligamentos. Me vendaron la pierna y me recomendaron reposo, y es por eso que hasta hoy he estado siempre que he podido con la pierna en alto.
Miércoles 5 de septiembre
El miércoles, desde las 00:00 comenzaron a llegar los invitados. Los primeros en aterrizar fueron aquellos que venían de Surinam: un hermano de mi padre, su mujer, el hermano de ésta, y su mujer y sus tres hijos. Los cinco últimos almorzaron con nosotros el mismo miércoles, y luego pasé parte de la tarde con ellos en Visionlab, donde seguramente acabaron desquiciando a la pobre dependienta. Yo me fui antes (cuando llegó el hermano de mi padre, que hacía de traductor mucho mejor que yo), y la verdad es que la mujer estaba aguantando estoicamente. Sinceramente, se merece un 10, yo no habría aguantado tanto; espero que la próxima vez que vaya no me escupan ni nada...
Por la noche llegaron los familiares de Casablanca, además de la hermana y la cuñada de mi madre (a.k.a. mi tía prefe). Fuimos todos (más de treinta, incluyendo todos los familiares de aquí) a cenar, a eso de las 12 (los vuelos llegaban tarde) en un bar de tapas (teipas) de los Remedios (ves, Coper, cómo yo también abuso de los paréntesis...).
Jueves 6 de septiembre
El jueves por la mañana dejé todas mis cosas preparadas, hice algunos recados y tras comer dio comienzo mi odisea: a las 3 fui a recoger a mi primo SL a Plaza de Armas, después al hotel, dejó sus cosas y luego a casa. De ahí, directamente al concesionario Mercedes con mi padre para recoger el coche (que se estaba dejando bonito), luego a casa para recoger a mi madre y de ahí al aeropuerto, que llegaban mis tíos y primos de Valencia. Los llevamos a casa de mi prima/tía, y luego de camino al concesionario de nuevo (lo de Mercedes Benz no tiene nombre, su atención al cliente y el servicio que prestan dejan mucho que desear. De hecho merece un post aparte...). Vuelta a casa para llevar a todos al hotel, donde nos hospedaríamos durante tres noches. Desde el hotel de nuevo al aeropuerto para recoger a la familia canaria por parte de padre, regreso al hotel, me preparo y me quedo listo y presentable para la cena y... Al aeropuerto de nuevo, para recoger a las gemelas y al marido de una de ellas. De ahí fuimos directamente al restaurante, donde llegamos a las 23:30. Ya ahí pude disfrutar un poco de mi familia, charlé un poco con mis primos, cuñaos y concuñaos y comí, que tenía bastante hambre. A eso de la 1:30 de vuelta al hotel, llevando a parte de la tropa conmigo.
Viernes 7 de septiembre
Llegó mi gran día: el día de la Janya (a.k.a. comunión). La pena es que tenía que estar en ayunas, por lo que en cuanto me desperté lo primero que pensé fue: qué hambre tengo. Al menos se me permitía beber leche, así que me tomé dos vasos de Cola-Cao. La ceremonia fue bastante interesante, ya que el "cura" explicó gran parte de la misma en español y pude enterarme de muchas cosas. Por ejemplo, ahora que he dado el paso a la vida adulta, no se me permite matar, no puedo mentir (a no ser que sea para salvar la vida de alguien, ya que entonces el karma positivo sería superior al negativo), debo honrar a mis padres y todo eso. Tras la ceremonia recibí regalitos: colgantes (que es lo que se estila en realidad), y luego por parte de la familia de mi cuñá, que quería hacerme regalos y a eso nunca se dice que no, recibí: 6 libros (me encanta leer), un maletín para el portátil, un emisor FM para el MP3 (se enchufa al mechero del coche, seleccionas la frecuencia a la que quieres que emita, sintonizas la radio a esa frecuencia y escuchas tu MP3 por el coche), un receptor TDT para el portátil (que en mi habitación no pilla ninguna emisora :(), y una camiseta. Después hubo otra ceremonia, pero ya orientada a la boda. Tras esta, llegó la tan ansiada comida (al menos por mí, que tenía un hambre atroz), que por el día que era debía ser vegetariana. La pena es que no pude estar con mis primos por problemas de sitio, y se sentó a mi lado una chica, hija de un primo de mi padre, que no soporto, pero de quien pasé por completo. Tras el gran almuerzo, tocó ensayo de baile, en el que me aprendí los dos que haría al día siguiente. Tras ello me preparé para la Ghari (otra ceremonia religiosa) y, cuando acabó esta, fuimos a cenar (vuelta a ser chófer, pero ya de forma más tranquila). En la cena me lo pasé bien porque pude sentarme con mis primos y fue un rato bastante agradable. Tras la cena, volvimos al hotel y ensayamos el baile con mis concuñaos, que también querían darle una sorpresita a la feliz pareja. Creo que ese fue uno de los mejores momentos, me lo pasé de maravilla en el ensayo, me reí un montón. A las 4 de la mañana, cuando ya más o menos nos lo sabíamos bien, nos acostamos.
Sábado 8 de septiembre - Domingo 9 de septiembre
El día D (le jour J) me levanté tarde (sobre las 11:30, por lo que me perdí el desayuno del hotel), consciente del día que me esperaba. Recogí mis cosas y dejamos la habitación (yo me estaba quedando con mi hermano, pero esa noche le daban una suite y no la iba a compartir precisamente conmigo...). Yo me mudé a la habitación de un primo mío, y luego bajamos a la última ceremonia previa a la boda. Después de ella, el novio no puede salir de ninguna habitación solo, ya que hay malos espíritus acechándolo, hasta que se case. Si tiene que estar solo, debe llevar con él una daga, a modo de protección. La ceremonia acabó, y yo fui con mis padres a preparar un poco el jardín para la ceremonia hindú. Eran las 16:15 cuando empecé a comer y en una hora tenía que almorzar, afeitarme, ducharme y vestirme. No sé cómo no me dio un corte de digestión en la ducha, pero lo que sí que me pasó fue que me corté un montón afeitándome (entre las prisas y que tenía poca barba...). ¡Pero lo conseguí! Así que pasada esa hora estresante, fuimos a la iglesia del colegio de Santa Ana. Yo llevé al novio y la madrina, y mi padre me acompañaba. Llegamos, y poco después llegó la novia (todo muy puntual). La ceremonia fue muy bonita, el cura la ofició muy bien y yo fui uno de los testigos, y también uno de los que leyó. Tras la ceremonia llevé a los consuegros al hotel, y cuando los novios se terminaron de retocar, comenzó la ceremonia hindú, que consta de dos partes: en la primera las hermanas y primas de la novia van a buscar al novio, lo ponen guapo (hacen como que lo peinan, le echan perfume y tal) y hacen lo mismo con su madre. Tras esto van todos a por la novia y ahora las hermanas/primas del novio son las que "decoran" a la prometida. Tras ello, da comienzo la ceremonia de la boda boda, la cual finaliza con la pareja dando cuatro vueltas alrededor de un pequeño fuego.
Cuando todo eso terminó, dieron comienzo los aperitivos y, tras ellos, la opípara cena, en la que servidor iba sentado en la mesa presidencial, como no podía ser de otra manera :P Tras el segundo plato nos levantamos "los jóvenes" para repartir los regalos que se entregaban a los invitados (anilleros para ellas y vaciabolsillos para ellos), y tras esto vinieron los bailes. Los míos eran los últimos, y cuando mis primos/sobrinos (sí, los hijos de mi tía/prima) estaban haciendo el primero, no sé muy bien cómo se me descolocó la rodilla... A los cinco segundos volvió a su lugar natural, pero me dolía un montón. Se me pasó lo justo mientras todos mis primos hacían sus bailes, y yo pude hacer los míos, aunque cojo. Nadie se percató de que lo estaba, así que muy mal no me iría... Tras los bailes, hubo una pequeña presentación de power point hecha por el hermano de la novia (esposa ya), con fotos desde pequeñitos hasta ese mismo día de la feliz pareja. Por último, tras ello, llegó la barra libre y la hora de mover el esqueleto. Aprovechando que mi cuñada es fisioterapeuta le conté lo que me había pasado, me examinó y me dijo que lo veía bien, así que me pasé toda la noche pegando botes, sobre todo casi al final cuando sonaron Molinos de Viento, La Posada de los Muertos y Fiesta Pagana. Qué manera de gritar, de sudar y de botar...
A las 6:30 de la mañana, cuando aún seguía la marcha, subí a mi habitación, me duché, y bajé a desayunar, ya que mi prima de Las Palmas se iba en el vuelo de las 9 (tenía un examen al día siguiente) y tenía que llevarla al aeropuerto. En esos momentos ya cojeaba sensiblemente, y cuando regresé del aeropuerto ya me dolía bastante la rodilla. Dormí dos horas (de 9:30 a 11:30), me levanté, recogí mis cosas y me quedé listo a la espera de órdenes de mi padre. Sus órdenes fueron que mi hermana me llevara a urgencias, donde me hicieron unas radiografías y me dijeron que el hueso estaba bien, pero que pidiera cita con el traumatólogo, para ver los ligamentos. Me vendaron la pierna y me recomendaron reposo, y es por eso que hasta hoy he estado siempre que he podido con la pierna en alto.
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Autor: Markitoxs
A la próxima me apunto!
Espero que no tengas nada chungo ahi en la rodilla.
Espero que no tengas nada chungo ahi en la rodilla.
Fecha: 15/09/2007 10:59.
Autor: Cris
Hombre al menos ya me he enterado de como fue todo jajaja (Como me gustan vuestras bodas jodios jajaja)
Fecha: 15/09/2007 18:15.

