Round 2
Querido blog:
Mi corazón pasa de las obviedades. Él quiere algo, lo desea, y sabe que es el más indicado para ese algo. No le importa que el universo al completo le muestre que no puede ser, ni que le demuestre una y otra vez que normalmente se equivoca.
Mi mente está harta de luchar contra él. Al principio era su mayor aliada, ambos estaban de acuerdo en las decisiones a tomar, pero hace poco mi mente se volvió más racional, se dio cuenta de la evolución de los acontecimientos y decidió hacer entrar en razón al corazón. Obviamente, fue imposible, y desde entonces mi interior vive una lucha encarnizada siempre que existe un importante movimiento a realizar.
Mi mente solo accede a las peticiones del corazón cuando ve que no existe peligro, o cuando ve que merece la pena correr el riesgo. El problema es que últimamente todas las decisiones que quiere tomar mi corazón son demasiado arriesgadas desde el punto de vista mental, y como mi corazón es más cabezota, se pone en plan Simpson ("¿nos llevas a Salpicamás? ¿nos llevas a Salpicamás? ¿nos llevas a Salpicamás? ¿nos llevas a Salpicamás?¿nos llevas a Salpicamás?¿nos llevas a Salpicamás?"), y al final mi mente acaba cediendo, y confiando en que esa sea la última vez que mi corazón pida un imposible.
Aunque algo le dice que la última no es la última, ni siquiera la peor.
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Autor: MarkitoXs
Fecha: 09/06/2008 10:43.

