Como si fuera ayer
Querido blog:
Recuerdo aquella noche como si hubiese sido ayer. Una calurosa noche de verano, con el cielo plagado de estrellas y una luna que parecía más grande de lo habitual. Llevaba todo el día deshojando la margarita y, llegado el momento, decidí coger el toro por los cuernos. Me vestí, me llené los bolsillos con el cargamento habitual (móvil, cartera y llaves), cogí las llaves del coche, un ramo de rosas que había comprado horas antes y salí hacia su pueblo.
Es uno de los viajes más bonitos que recuerdo. Además de que me encanta conducir, hacerlo de noche tiene para mí algo especial. Como complemento perfecto, cogí un par de CD's compuestos de canciones cuidadosamente escogidas para aquel momento, que llevaba esperando desde que la conocí. La carretera estaba desierta, y mientras pisaba el acelerador para aumentar la velocidad la adrenalina se apoderaba de mi cuerpo. Por si fuera poco, las canciones estaban ordenadas de manera que el ritmo aumentaba progresivamente, por lo que pasada la hora y media del camino llegué a mi destino con la sensación del rey del mundo.
Tuve la suerte de poder aparcar bastante cerca de su casa. Sorprendentemente, fui capaz de controlar mis nervios, estaba muy seguro de mí mismo. Recuerdo cómo los días anteriores había ido preparando la conversación, tenía perfectamente memorizado lo que quería decirle y cómo lo haría. Sabía que cuando llegara pasaría totalmente de mi memoria e improvisaría, pero el mero hecho de preparar dicho encuentro me hacía feliz.
Cerré los ojos, conté hasta tres y la llamé. Tardó un poco en descolgar, porque al principio se pensaba que era un toque. De hecho, respondió un poco extrañada, pero cuando vio que no era una equivocación, se puso muy contenta. Tras las típicas preguntas de cómo estás, qué tal estás pasando el verano y demás, le dije que la llamaba porque estaba escribiendo un relato y necesitaba describir un paisaje, así que le pedí que se asomara a su ventana y me dijera lo que se veía desde ella, y empecé a caminar hacia su portal. Ella comenzó a contarme:
- Pues hoy hace una noche preciosa aquí. No hay ninguna nube, se ven un montón de estrellas, la luna está gigantesca... Además, no hace mucho calor, hay un viento muy agradable y la verdad es que no entiendo cómo es posible que no haya nadie en la calle. Desde mi habitación se ve un parque muy chulo, aunque ahora mismo está a oscuras y no se nota mucho. ¡Ay! Estoy viendo a alguien pasar, parece que lleva flores en la mano, qué guay... Uy, ¡un momento! ¡Si eres tú!
Colgó y bajó rápidamente a abrazarme. Estuvo como medio minuto pegada a mí y cuando se separó, comenzaron sus preguntas: ¿qué haces aquí? ¿Por qué no me has avisado antes? ¿Y si no hubiese estado en casa? Estás loco...
Le di las flores y empezamos a pasear. Le dije que habían pasado tres semanas desde que nos vimos por última vez y se me habían pasado eternas. La echaba mucho de menos y se me ocurrió ir a darle una sorpresa. Sinceramente, no se me había ocurrido la posibilidad de que ella no hubiese estado, pero tuve la suerte de que aquella noche no tenía muchas ganas de fiesta.
Entramos en el parque, nos sentamos en un banquito y nos relatamos nuestras últimas tres semanas. Tenía razón, el parque era una maravilla, aunque no sé si lo recuerdo así porque yo me sentía en el paraíso en aquellos instantes. Y entonces llegó el momento decisivo: empecé a hablarle con mucha dulzura, mientras le acariciaba la mano y la miraba a los ojos. Poco a poco fui acercándome más a ella, hasta acabar casi susurrándole las palabras al oído. Y cuando ella se dio cuenta de lo que estaba a punto de pasar...
- Titoíto, sabes que tengo novio.
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Autor: Cherry
eso pasó de verdad???joooooo!!!q bonitooooooooo!!! a mi nunk m han regalado flores!! ni m han venido a visitar tan de sorpresa!! xD
xo q puteo lo dl novio... joe...
Fecha: 29/06/2008 12:07.
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Autor: Cocolo
Fecha: 30/06/2008 09:54.

