La lección que me resisto a aprender

Querido blog:

No se puede cambiar a la gente. Por mucho que lo intentes, cada uno es como es y tienes que aceptarlo.

Ejemplo básico tomándome a mí como referencia: ya he mencionado antes mi memoria. La adoro, es una de mis mayores virtudes. Pero no lo considero un don, la memoria puede alimentarse y mejorar, algo que yo intento hacer. Sin embargo, la gente olvida cosas que a mí me resultaría impensable no recordar, lo cual no quiere decir que le importes menos. "Simplemente, son así".

Tengo la sensación de que esto me va a causar problemas tarde o temprano. Puede que no debiera exigir ciertas cosas, pero como ya te he dicho antes, no soy capaz de conseguir que me entren ciertas cosas en la cabeza, por mucho que lo intento. De hecho, hace poco me di cuenta de que en estas situaciones actúo de la misma forma siempre:

En primer lugar, me doy cuenta del problema y me enfado, pues me hace sentirme algo alejado de la persona en cuestión. Cuando consigo mitigar un poco mi enfado (siempre por méritos propios, ya que la otra persona no suele darse cuenta de mi estado), trato de aceptarlo y no dejar que me influya. Antiguamente me resultaba un proceso sencillo, pero por alguna razón cada vez me cuesta más. Tras ello, viene la fase en la que todo vuelve a la normalidad. Pero, finalmente, vuelvo a sentir que me fallan y regreso al primer lugar.

Debería aprender a echar algunas broncas, porque esto no puede tener un final feliz.

09/09/2008 23:27 Autor: gelmir. #.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.