My boss
Querido blog:
Me siento afortunado por la relación que tengo en el trabajo con mis superiores. Quien me manda trabajo es Y, aunque mi tutora de prácticas es su jefa.
Me llevo bien con ambas (sí, ¡tengo dos jefAs!). Aún no he conseguido que llegue el día en que Y me mande algo y no tenga que preguntarle nada, pero siempre me lo explica. Además, hace poco descubrí que sigue más series que yo (empezó a enumerarlas y acabé perdiendo la cuenta), y me ha pasado un montón de juegos para la WII, explicándome cómo pasarlos a NTSC. Y, por si fuera poco, decidió saltarse la protección del proxy (que impide ver la mayoría de las páginas de internet) para averiguar si la consola de mi hermano era NTSC americana o japonesa.
Con mi tutora también me llevo de maravilla. Al principio me daba mucho miedo, me imponía muchísimo respeto y cada vez que tenía que hablar con ella tartamudeaba y todo. Sin embargo, tras dos o tres charlas me di cuenta de que es una mujer simpatiquísima y muy agradable. Es más, tengo la sensación de que si tuviese mi edad ya habría sucumbido a sus encantos. En nuestro último encuentro, el jueves, me preguntó cómo me había ido mi examen (ha estado de vacaciones en Navidad y no me había visto desde entonces), me contó que había estado en Barcelona y que este finde se iba también de viaje, hablamos de mi proyecto... Un encanto de mujer.
Es curioso, ya que cuando fui a hacer la entrevista de trabajo, algo que no me gustaba mucho es que parecía haber un ambiente de trabajo muy frío, y afortunadamente no es para nada como me lo imaginaba. Me siento muy agusto ahí.

