Cumple en la bolera
Querido blog:
Anoche volví a celebrar mi cumple en la bolera, por tercer año consecutivo. Este año conseguí que viniera más gente, aunque también es verdad que el número de invitados era muchísimo mayor.
Faltaron muchos. De los que realmente me importaban solo aparecieron dos, y a día de hoy sigue habiendo gente que no me ha confirmado su ausencia. A lo mejor aparecieron cuatro horas más tarde y la culpa es mía por no estar ahí esperándolos eternamente.
Me lo pasé bastante bien, pero es muy triste echar un vistazo a los asistentes y ver que, si hubiese invitado exclusivamente a los que aparecen en el apartado de agradecimientos de mi PFC (unos veintidós), no lo habría celebrado, porque tan solo esos dos habrían venido.
También es un poco desesperante ver cómo, un año más, la historia se repite, y esté / teniendo / déja-vus. Y pensar si, tras tres años, no debería empezar a pensar que el problema soy yo. Porque no puede ser que siga esperando cosas de la gente que, está visto, nunca me van a dar.

